La transición de movilidad de Estambul: de la visión a la implementación en la metrópoli más grande de Europa

Istanbul

Estambul es la ciudad más poblada de Europa y una de las regiones metropolitanas más densamente pobladas del mundo. Con cerca de 16 millones de habitantes, la ciudad enfrenta enormes presiones, pero también oportunidades transformadoras que pueden servir como modelo para otras ciudades en crecimiento.

Ubicada entre Europa y Asia, Estambul opera dentro de tradiciones de planificación alineadas con marcos europeos, al tiempo que gestiona dinámicas de crecimiento acelerado propias de las megaciudades emergentes. Este contexto dual la convierte en un entorno especialmente fértil para implementar y adaptar conceptos de movilidad sostenible, inspirados globalmente pero arraigados en la realidad local.

Al convertirse en la primera ciudad de Türkiye en adoptar un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en 2022, Estambul estableció una hoja de ruta clara hacia un sistema de movilidad bajo en carbono, inclusivo y resiliente. El desafío ahora radica en la implementación y en asegurar que los planes estratégicos se traduzcan en impactos medibles sobre el terreno.

Un panorama complejo de movilidad urbana

La geografía de Estambul añade por sí sola una complejidad significativa a la planificación de la movilidad. Dividida por el Bósforo y caracterizada por una topografía escarpada, bosques protegidos en el norte y una rápida expansión periférica, la ciudad debe equilibrar constantemente accesibilidad, protección ambiental e inversión en infraestructura.

La planificación del transporte tiene una larga trayectoria en Estambul; sin embargo, los planes anteriores priorizaron en gran medida la gestión del tráfico y la expansión de capacidad mediante grandes proyectos viales y ferroviarios.

El PMUS marcó un cambio respecto a este modelo.

En lugar de centrarse principalmente en el movimiento y la oferta de infraestructura, el PMUS coloca a las personas, la accesibilidad y la participación pública en el centro de la planificación, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en general. Su visión refleja no solo ambición ambiental, sino también una fuerte dimensión social.

“Un sistema de transporte inclusivo e innovador, centrado en las personas y el medio ambiente, que ofrezca la combinación adecuada de alternativas de movilidad seguras, integradas, accesibles y asequibles, compatibles con la geografía única y los valores históricos de Estambul, para un futuro sostenible y resiliente.”

Una megaciudad en movimiento

Cada día, Estambul registra más de 30 millones de viajes, lo que refleja tanto su escala como su papel como centro económico nacional y regional.

Caminar representa alrededor del 40 % de los viajes, lo que destaca la importancia de la movilidad activa. Sin embargo, el tejido urbano denso y la topografía pronunciada plantean desafíos para expandir el ciclismo como modo funcional de transporte, más allá de su uso recreativo. La adaptación de infraestructura y la integración de bicicletas eléctricas son claves para superar estas barreras.

El transporte público representa alrededor del 30 % de los viajes diarios, respaldado por una red ferroviaria en expansión, corredores de metrobús de alta capacidad, autobuses, tranvías y transporte marítimo. A pesar de estos activos, persisten desigualdades espaciales: los residentes de distritos periféricos suelen enfrentar mayores tiempos de viaje y menor acceso a servicios sostenibles de alta calidad. Al mismo tiempo, el uso del vehículo privado sigue siendo significativo y el aumento de la motorización continúa intensificando la congestión y las emisiones.

Áreas prioritarias de mejora

El PMUS de Estambul identificó 26 proyectos prioritarios alineados con el Plan de Acción Climática de la ciudad. El transporte representa aproximadamente una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de Estambul, siendo los vehículos de carretera responsables de casi toda la huella del sector. Abordar este desafío requiere una transformación estructural: expansión ferroviaria, electrificación de flotas, cambio modal y marcos integrados de monitoreo.

Algunos objetivos clave incluyen:

  • Expandir la red ferroviaria a más de 800 km para 2040, casi triplicando su tamaño actual.

  • Incrementar la participación modal del ferrocarril del 24,6 % a más del 47 %.

  • Desarrollar entre 200 y 250 km adicionales de corredores ciclistas, integrados a la red de transporte y conectados directamente con nodos de transporte público.

  • Lograr una reducción del 94 % en las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte para 2040 y alcanzar la neutralidad de carbono total para 2050.

  • Establecer Zonas de Bajas Emisiones en distritos centrales.

Fortalecimiento de la multimodalidad, la movilidad activa y la inclusión

A través de su PMUS, Estambul reconoció que la movilidad va más allá de la infraestructura. Vincula la política de transporte con la inclusión social, la salud pública y las oportunidades económicas, integrando mitigación y adaptación dentro de un marco unificado.

Mejorar la integración del sistema sigue siendo central: mejores conexiones entre ferrocarril, autobús, transporte marítimo, caminata, ciclismo, micromovilidad y automóvil son esenciales en una ciudad físicamente dividida por vías fluviales y caracterizada por un terreno complejo.

Igualmente importante es garantizar la asequibilidad para los hogares de bajos ingresos y los grupos subrepresentados. Mejorar la accesibilidad para personas mayores y personas con discapacidad es otra prioridad clave.

El papel de las alianzas globales

Transformar la movilidad a esta escala requiere colaboración. Como megaciudad que enfrenta congestión, urbanización acelerada, estructuras de gobernanza complejas y metas climáticas ambiciosas, Estambul ofrece una experiencia valiosa para otras regiones metropolitanas.

Mediante su participación en redes globales de movilidad sostenible, la ciudad busca fortalecer su capacidad institucional, profundizar el intercambio de conocimiento y acelerar la implementación de proyectos.

Mirando hacia adelante

Como la primera ciudad turca en adoptar un PMUS, Estambul se posiciona a la vanguardia de un cambio nacional más amplio hacia una planificación de movilidad integrada y centrada en las personas.

El PMUS establece una hoja de ruta clara hacia un futuro más conectado, equitativo y bajo en carbono. La ciudad ha entrado en la fase de implementación y la prioridad ahora es coordinar instituciones, asegurar financiamiento, fortalecer los sistemas de datos y ejecutar proyectos a gran escala.

En una ciudad donde Europa y Asia se encuentran, donde barrios históricos densos coexisten con suburbios en expansión y donde millones de viajes tienen lugar cada día, la movilidad sostenible es más que un desafío técnico. Es fundamental para la calidad de vida, la resiliencia climática y la vitalidad económica, y su impacto resonará mucho más allá de sus fronteras.

 

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