En Yaundé, ciudades africanas intercambian experiencias sobre cómo convertir los planes de movilidad en acciones concretas

yaounde

¿Qué ocurre después de que una ciudad adopta un plan de movilidad urbana sostenible?

Esta pregunta estuvo en el centro de la Semana de la Movilidad Sostenible de Yaundé, celebrada del 16 al 18 de junio de 2026 en Camerún. Durante tres días, el evento reunió a instituciones camerunesas, representantes de ciudades africanas, socios técnicos y profesionales de la movilidad urbana para debatir un desafío compartido por muchas ciudades: cómo pasar de la planificación a la implementación.

Organizada por el PNUMA, GIZ y CODATU, en colaboración con el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano de Camerún, la Comunidad Urbana de Yaundé, MobiliseYourCity y otros socios, la semana se centró en dos pilares esenciales, aunque a menudo insuficientemente financiados, de la movilidad urbana en las ciudades africanas: la movilidad activa y el transporte informal y semiformal.

Yaundé como caso concreto de implementación

Yaundé ofreció un punto de partida concreto para los debates. La ciudad desarrolló su Plan de Movilidad Urbana Sostenible con el apoyo de MobiliseYourCity y ahora avanza hacia la implementación mediante proyectos como Mobilité Verte Yaoundé.

Esto hizo que el evento fuera más que un taller técnico. Fue una oportunidad para analizar qué requiere realmente la implementación: instituciones capaces de coordinarse, proyectos financieramente sólidos, calles que puedan rediseñarse y soluciones de movilidad que respondan a la forma en que las personas ya se desplazan.

Los debates sobre el PMUS de Yaundé, el proyecto MoVe Yaoundé y el futuro sistema BRT mostraron que la movilidad sostenible no se logra con una sola intervención. Las inversiones en transporte público masivo, condiciones más seguras para caminar, mejores espacios públicos y servicios de transporte informal y semiformal más organizados deben avanzar de manera integrada.

La movilidad activa como desarrollo urbano

Uno de los mensajes más fuertes de la semana fue que caminar y andar en bicicleta no deben considerarse modos de transporte secundarios.

El lanzamiento de la versión francesa del Plan de Acción Panafricano para la Movilidad Activa por parte del PNUMA fue uno de los momentos clave del evento. Al hacer que este marco sea más accesible para los países y ciudades francófonas de África, se abrió la puerta a una mayor adopción de políticas públicas y a un intercambio regional más sólido.

Las personas participantes vincularon repetidamente la movilidad activa con la seguridad vial, el acceso al transporte público, la salud pública, la acción climática y la inclusión social. En muchas ciudades africanas, caminar ya es la base de la movilidad cotidiana. El desafío es hacerlo más seguro, más visible en los procesos de planificación y mejor integrado en las decisiones de inversión.

Representantes de distintas ciudades compartieron experiencias concretas de sus contextos, incluyendo seguridad vial en entornos escolares, peatonalización, diseño de calles y acceso al transporte. Estos intercambios mostraron que la movilidad activa está ganando impulso porque responde a necesidades inmediatas y, al mismo tiempo, contribuye a una transformación urbana de largo plazo.

El espacio público: donde las decisiones de movilidad se vuelven políticas

Uno de los temas más interesantes de la semana fue la gestión del espacio público.

Yaundé, al igual que muchas ciudades en crecimiento, enfrenta demandas contrapuestas sobre un espacio vial limitado: peatones, taxis, vendedores, estacionamiento, tráfico, árboles, áreas de espera y equipamientos públicos necesitan espacio. Por lo tanto, decidir cómo se distribuye ese espacio no es solo una cuestión técnica. Es una cuestión de gobernanza.

Esto quedó claro durante los debates sobre la gestión de conflictos espaciales y en el taller interactivo sobre reasignación del espacio urbano. Las personas participantes trabajaron con elementos urbanos modulares para rediseñar una calle y negociar los equilibrios entre diferentes usos.

El ejercicio ayudó a visibilizar una idea central: la implementación es el momento en que las prioridades se vuelven reales. Un plan de movilidad puede definir la visión, pero es en la calle donde deben tomarse las decisiones.

El transporte informal y la movilidad activa deben discutirse juntos

La semana también destacó la importancia de abordar la movilidad activa y el transporte informal y semiformal en una misma conversación.

En Yaundé y en muchas otras ciudades africanas, los taxis y los servicios de transporte informal o semiformal son fundamentales para la movilidad diaria. Caminar también es esencial para acceder a estos servicios. Mejorar uno sin considerar el otro implica el riesgo de no reflejar cómo se desplazan realmente las personas.

Las sesiones sobre reforma del transporte informal y semiformal, gestión de taxis y financiamiento de la movilidad activa exploraron cómo las ciudades pueden mejorar la seguridad, la calidad del servicio y la organización, manteniendo al mismo tiempo un transporte accesible. Los debates también mostraron que la reforma requiere mecanismos de financiamiento realistas y una estrecha colaboración con operadores, instituciones y personas usuarias.

Esta conexión entre caminar, acceder al transporte público y utilizar servicios de transporte informal y semiformal es especialmente importante para las ciudades africanas, donde los sistemas de movilidad suelen ser híbridos, flexibles y profundamente vinculados a las prácticas locales.

Aprender desde la calle

La visita de campo a la futura zona de intervención de MoVe Yaoundé fue uno de los momentos más claros de la semana.

Un grupo más pequeño de participantes recorrió el centro de Yaundé junto con el equipo del proyecto para observar directamente las condiciones de movilidad: seguridad peatonal, cruces, limitaciones del espacio público, operaciones de transporte informal y desafíos de accesibilidad.

La visita permitió conectar los debates con calles y personas usuarias reales. También generó otro tipo de intercambio entre pares, en el que las personas participantes compararon lo observado en Yaundé con los desafíos de sus propias ciudades.

Para profesionales de la movilidad, esta fue una lección importante: la implementación no puede entenderse plenamente desde una sala de conferencias. Debe contrastarse con la realidad de la calle.

Una comunidad práctica de ciudades africanas

El mayor valor de la semana fue el aprendizaje entre pares entre ciudades africanas.

Representantes de ciudades como Bouaké, Dire Dawa, Mwanza, Antananarivo, Lomé y Bangui aportaron experiencias diferentes, pero muchas de las preguntas eran compartidas: cómo financiar proyectos, cómo gestionar el espacio público, cómo mejorar las condiciones para caminar, cómo trabajar con operadores de transporte informal y cómo mantener el impulso después de adoptar un plan.

El alto nivel de participación, las numerosas preguntas durante los paneles y la energía en los talleres mostraron una clara demanda de intercambios prácticos. Las ciudades no buscan solo metodologías. Buscan ejemplos, lecciones, herramientas y conversaciones honestas sobre cómo implementar.

Para MobiliseYourCity, la Semana de la Movilidad Sostenible de Yaundé confirmó que la próxima etapa de la movilidad urbana sostenible en las ciudades africanas se centra en la implementación. Los planes siguen siendo esenciales, pero su valor depende de lo que hacen posible: calles más seguras, un acceso más inclusivo, mejores espacios públicos y sistemas de movilidad que funcionen para las personas que los usan todos los días.

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